Matías MelladoCOO Fraccional

Sobre mí

Más de 25 años de experiencia. Lo que aprendí sirve para ordenar tu negocio.

Ordeno tu operación y construyo los sistemas para que tu negocio no dependa de ti.

Mi superpoder

Hago que las cosas pasen.

Soy Matías Mellado. Trabajo desde los 20 y en más de 25 años he creado más de 20 negocios propios: algunos los vendí, otros los cerré y otros quebraron. He ganado mucho y lo he perdido todo, literalmente todo. No soy un consultor de escritorio. Sé lo que es sacar un negocio adelante. He estado en tus zapatos muchas veces.

Retrato de Matías Mellado
Más de 25 años
de experiencia, casi toda mi vida laboral.
Más de 20 negocios
propios. Algunos los vendí, otros los cerré y otros quebraron.
Más de 25 pymes
asesoradas, en rubros que no tienen nada que ver entre sí.
Mentor voluntario
en Chile Converge desde 2024, y experto invitado en ETMday, el evento de emprendimiento más grande de Latinoamérica.

Mi historia, en seis capítulos

  1. 01 El comienzo

    A los 20 me independicé.

    Me fui a vivir con un amigo y su hermana, trabajaba de día y estudiaba de noche. Cuatro años de Arquitectura, después cuatro de Ingeniería Comercial. Se puede pensar que fueron años perdidos; para mí fueron de los mejores de mi vida, porque ahí aprendí a sostenerme solo.

    Después trabajé casi cuatro años como empleado, en ventas. Y me pasó lo que quizás te pasó a ti: descontento, tareas que no eran parte del cargo, más exigencia por la misma paga, y seguir por el deber de seguir. Nunca tuve la valentía de renunciar. Lo bueno de esos años es que aprendí lo que no quería: trabajar para otros. Emprender no fue una vocación, fue casi una necesidad.

  2. 02 Lo bueno

    Descubrí lo mío.

    En más de 25 años he creado más de 20 negocios propios, en rubros que no tienen nada que ver entre sí: merchandising corporativo, construcción, tecnología, comunidades de emprendedores. Algunos los vendí.

    Y en todos encontré el mismo lugar donde mi cabeza se enchufa a fondo: las primeras etapas. Analizar, preguntarme qué, cómo y cuándo, armar la estrategia e implementarla hasta ver resultados. Con orgullo puedo decir que eso siempre me ha dado frutos.

  3. 03 Lo malo

    Cuando el negocio andaba, perdía el encanto.

    Esa es la parte incómoda de mi historia, y la más útil para ti. Me gustaba crear; gestionar lo que ya funcionaba me aburría. Y un negocio que nadie gestiona no se queda quieto: se desordena. Ahí aprendí, a golpes, la frase que hoy repito más seguido: una empresa sin procesos no es una empresa, es un incendio. Varios de esos negocios los tuve que cerrar.

  4. 04 Lo peor

    Lo perdí todo. Literalmente todo.

    He estado en la cima de un negocio y también he visto quebrar otros. Sé lo que es cargar una empresa entera en la espalda, operar con restricciones, no tener claridad sobre el próximo paso y, lo peor de todo, estancarse y no hacer nada. No lo cuento para dar lástima: lo cuento porque cuando un dueño de pyme me describe su semana, no tengo que imaginarme cómo se siente.

  5. 05 La salida

    En cada caída había un patrón.

    Cada vez que salía de un problema seguía la misma secuencia sin darme cuenta: investigar, planificar e implementar. Un día entendí que ese patrón era un método, lo ordené y le puse nombre: Método 7E, con esos tres pilares. Desde 2020 lo aplico con emprendedores y pymes, y hoy como COO Fraccional, un problema a la vez.

    También entendí la diferencia entre los dos roles que toda empresa necesita y que rara vez viven en la misma persona: el emprendedor, que crea y pone las ideas en marcha, y el empresario, que gestiona, ordena y hace que el negocio se sostenga. Fui emprendedor durante años. Hoy hago de empresario para dueños que siguen siendo emprendedores: yo ordeno, para que ellos sigan creando.

    Y me quedé con una regla personal: 90 días. Si en tres meses una iniciativa no muestra resultados, se descarta. Lo que no se movió en 90 días no se va a mover en cinco meses. Me ha ahorrado mucho tiempo y mucha plata, a mí y a mis clientes.

    Conoce el Método 7E completo

  6. 06 El descubrimiento

    Soy generalista.

    Lo entendí recién en 2024. Todo me llama la atención, sé de todo y no soy experto en nada, y durante años lo viví como un defecto: el que sabe de todo y de nada. Hasta que encontré a la comunidad Generalist World y la descripción me calzó completa. En tiempos de cambio rápido, el generalista es el que conecta puntos que otros no ven, relaciona conceptos de disciplinas distintas y de ahí saca soluciones que a un especialista no se le ocurren.

    Para un COO Fraccional eso es la herramienta principal. Entro a una empresa de un rubro que no es el mío y puedo ver con ojos frescos lo que desde adentro ya no se ve, porque tengo con qué compararlo: más de 20 negocios en rubros que no tienen nada que ver entre sí. El especialista te dice cómo se hace en su área. Yo te digo cómo encajan todas las áreas para que la empresa funcione.

Fuera del trabajo soy padre de cinco, y de dos más que quiero como propios. Lo cuento porque explica mi obsesión con el tiempo: un negocio que depende de una sola persona no le deja tiempo a nadie.

Lo que te prometo

No tengo la solución para todos los problemas. Tengo la capacidad de ayudarte a pensar de manera estructurada para que la encuentres, porque la solución, aunque no lo creas, está en ti y en tu equipo. Y trabajo así:

  • Directo. Te digo las cosas como son, aunque duela. Un diagnóstico que no nombra el problema real no sirve para nada.
  • Una iniciativa a la vez. Prefiero terminar una cosa que empezar cinco. Lo que se abre, se cierra.
  • Con las manos en la operación. No entrego un informe y me voy: me quedo hasta que el cambio funcione con tu equipo, sin mí.
  • Sin humo. No soy un experto ni pretendo serlo, pero experiencia hay. No vendo por ti, no reemplazo a tu gente y no prometo lo que la operación no puede sostener.

Si esta forma de trabajar te hace sentido, conversemos.